Agradecemos a la periodista del Diario Clarín, Rosario Medina, por escribir esta nota y darle un espacio y un lugar al autismo, sus historias y todo el trabajo que se realiza día a día.

“No tenemos vacantes”, “Esta no es una escuela para su hijo”, “En esta escuela trabajamos con una media, los chicos tienen que estar dentro de cierto rango”, “Papis, si no les gusta o no están de acuerdo con el reglamento, pueden buscar otra escuela”, “Nos reservamos el derecho de admisión”, “No le vamos a renovar la matrícula”, “Somos una escuela integradora, pero ya tenemos cubierto el cupo de chicos integrados”. La lista podría seguir, pero esas son solo algunas de las frases que suelen escuchar los padres de chicos que tienen alguna discapacidad o dificultad y que quieren hacer valer el derecho a la educación, que en la Argentina está amparado por la Constitución y ningún establecimiento educativo (aunque sea de gestión privada) debería poder negarse a recibir a algún niño por presentar alguna discapacidad.

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