(Fuente: Clarín)

Lola tiene síndrome de West (o Espasmos Infantiles) y Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD), hace apenas tres meses que Petro, su perro acompañante adquirido en España, forma parte de su terapia. La madre de Lola contó en declaraciones a la prensa que “el encargado empezó a los gritos. Nos maltrató. ‘Estás loca, ¿cómo vas a traer a un perro acá adentro?’, nos dijo. La situación fue muy angustiante para mí, pero sobre todo para mi hija“, contó Laura Fernández Lugli, que está viviendo en Buenos Aires por el tratamiento que está realizando su hija.

Seguir leyendo.