Carta de la profesora del taller de arte

Durante el año 2018 desarrollamos en APAdeA el Taller de artes plásticas para chicos/as con y sin TEA, generando diversas actividades plásticas. Las experiencias artísticas y las obras visuales que se realizaron fueron variadas. Este trabajo de fin de año es una pequeña muestra de lo trabajado.

Creemos en el arte como una forma de comunicación, un camino, una emoción que se libera y se expresa de diferentes maneras. Por ello brindamos un espacio en el que puedan expresarse, acompañando desde lo afectivo durante todo el proceso.

Nuestro objetivo es que los y las asistentes puedan expresarse como son, que no pierdan la esencia de  explorar, descubrir, y divertirse en esa búsqueda. La libertad es en definitiva nuestra guía constante; buscamos que se expresen sin barreras ni trabas teniendo en cuenta sus inquietudes y necesidades, corriéndolos del lugar en el que siempre se los encasilla.

 

 

 

 

 

 

 

Este taller no sería  posible sin la participación de Maru, Flor Taub, Maca y Flor Morales, que de manera voluntaria nos acompañaron durante todo el año. Ellas les brindaron a los chicos/as todo su amor y apoyo incondicional. Reconozco también el trabajo de Vicki, quien por tercer año consecutivo me acompañó en esta tarea de tallerista.
Agradezco también a los padres por confiar en nosotras, permitiéndonos trabajar con sus hijos/as sin  dudar de nuestro compromiso. Y por sobre todo doy las gracias a los chicos/as por el infinito amor, las risas, los abrazos, los besos y los mimos compartidos. Nunca dudamos de que en cada taller vamos a reírnos hasta llorar, que las dificultades y los obstáculos los enfrentaremos juntos taller a taller y que finalmente todo esfuerzo dará sus frutos. Sabiendo esto es que cada año buscamos mejorar nuestra tarea, para que junto a los chicos/as podamos construir cada vez un mejor espacio.

                                                                                                                                                           ¡Muchas gracias!

                                                                                                                                                                Cielo Galibert